Cuardenos con costura belga

Costura belga

La costura belga es un tipo de costura utilizada en encuadernación que fue inventada en el sigo XX por Anne Goy y que, siendo una costura vista y decorativa, permite la apertura total de cuaderno sin ningún problema. Se puede realizar sobre tela, cartón, madera o cualquier material que se nos ocurra.

Queda muy original y bonita, pudiendo hacer muchas formas y dibujos distintos con ella, solo hay que poner a trabajar la imaginación para conseguir mil posibilidades de decoración con ella.

Se hace partiendo de unos cuadernillos a los que se le realizan unos orificios para poder pasar los hilos.

Las tapas son duras, generalmente de cartón contracolado, aunque también pueden ser de otros materiales como madera.

El lomo va unido a las tapas mediante la costura, se va entrelazando entre los hilos. Su altura depende del número de cuadernillos que queramos coser a el.

Una vez forrado el lomo y las pastas, bien con tela o papel especial para encuadernar, pasamos a hacer los orificios en ellas. El siguiente paso será coser las tres partes juntas para unirlas.

Ahora toca coser los cuadernillos al lomo, uno por uno, con hilo de algodón. Hay que prestar atención a hacerlo despacio y que todos los cuadernillos estén bien alineados.

Los cuadernos con costura belga nos permiten abrirlos completamente, siendo muy fácil escribir o dibujar en ellos.

Al ser tan originales suelo emplearlos para los libros de firmas, para comuniones, bodas o bautizos. Seguro que no pasan desapercibidos y sus páginas acogerán todos los buenos deseos que los invitados escriban en ellas. 

Como diarios también son excelentes, un cuaderno personal y exclusivo que puedes tener entre tus manos para escribir en el abriéndole tu corazón.