OSTARA (PARTE II)

En el artículo anterior hablé sobre los orígenes de Ostara y de cómo celebraban los pueblos precristianos esta festividad para dar la bienvenida a la primavera. Aún hoy en día, muchos paganos y seguidores de la Wicca y de Asatrú siguen celebrando esta fiesta.

Pero…, ¿sabes que muchos cristianos también la celebran sin saberlo?

¿Sabes de donde proviene la Pascua? ¿Y los huevos de Pascua?

¡¡Comencemos!!

El conejo y los huevos de Pascua

El conejo es el animal que siempre va acompañando a la diosa Eostre u Ostara, simboliza la fertilidad.

Es la Diosa del amanecer, del despertar, del renacer. Es la luz.

Por otro lado, los huevos son un elemento imprescindible en esta fiesta de Ostara, por fin las gallinas inician de nuevo las puestas y comienza a germinar una nueva vida dentro de ellos. Además, después del crudo invierno, es una muy buena fuente de alimento, hay que coger fuerzas para las labores de labranza que están por venir.

Los huevos, por lo tanto, simbolizan la fertilidad, igual que las liebres o los conejos, y además la germinación de una nueva vida.

Muchos pueblos precristianos como los celtas, los nórdicos, los egipcios e incluso muchos otros pueblos de origen oriental tienen al huevo como símbolo del sol, del renacimiento y de la vida.

Hay un antiguo mito babilonio que cuenta que cayó un enorme huevo del cielo en el río Eúfrates y de él nació la Diosa Astaré o Ishtar. Una Diosa madre venerada por este pueblo como símbolo de la primavera.

Astare, Eostre, Ostara … son diferentes nombres, aunque muuuy parecidos para designar a la Diosa madre que representa la nueva vida, el florecer, el renacer.

Pero…, ¿de dónde viene la tradición de los huevos de pascua?

Existe una pequeña historia que cuenta que hace mucho tiempo hubo una familia muy pobre compuesta por una madre y sus dos hijos, que vivían a las afueras del poblado, en el bosque. Apenas tenían unas cuantas de gallinas esqueléticas que ni para sopa servían.

Llegó la fiesta de la primavera y la madre se entristeció sabiendo que no iban a poder celebrarla y regalar algo bonito a sus hijos.

Fue entonces cuando decidió coger los pocos huevos que había, cocerlos y pintarlos como regalo para sus criaturas. Para darle más emoción los escondió entre los árboles. De esta manera, sus hijos al jugar a encontrarlos, les haría más ilusión al verlos decorados y tan bonitos.

Los dos niños salieron a jugar y vieron una liebre en su camino, corrieron hacia ella pero la liebre, rápida como es, se escabulló. Cuál fue su sorpresa cuando, al mirar cerca de donde la habían visto, descubrieron unos huevos decorados y creyeron que era la liebre quien los había puesto.

Aunque desde mucho antes de que esta historia se conociese como un cuento tradicional, muchos pueblos ya los regalaban decorados a los seres queridos, era una manera de desearles salud, prosperidad y fertilidad a la persona a la que se lo regalaba. Al decorarlos los transformaban en objetos mágicos que, al ser encontrados o regalados, atraían hacia esa persona que los ha encontrado o recibido salud y éxito en sus proyectos durante todo ese año.

La Pascua Cristiana

Los cristianos se valieron de estas fiestas para celebrar su Pascua. A lo largo de la historia, las diferentes creencias y religiones han ido absorbiendo y alimentándose de otras. Una religión no nace de la noche a la mañana, sus primeros seguidores posiblemente habían sido educados en unas creencias diferentes, y parte de esas creencias son adoptadas por la nueva.

Fue en el año 325, en el Primer Concilio de Nicea, donde se acordó que la fecha para la Pascua sería el primer Domingo tras la primera luna llena del equinoccio de primavera.

Celebran la muerte y resurrección de Cristo en una fecha en la que la gente ya celebraba la muerte del invierno y el renacer de la primavera y daban la bienvenida a la nueva vida que comenzaba a florecer.

En el cristianismo, el consumo de carne está prohibido durante la cuaresma, por lo que el día de Pascua, para celebrar el fin de la prohibición, se sacaban los huevos coloreados y decorados para celebrarlo. Era y es un día de júbilo donde se sale a festejar.

 Como ya hemos comentado, el huevo está asociado a la nueva vida, así como la luz vence a las tinieblas y la primavera al invierno, el huevo simboliza también el renacer. Jesús representa al Sol, a la luz que después de morir es de nuevo traída a la vida de entre las sombras de la muerte.

Y tú, ¿Cómo celebras estas fiestas? ¿Haces algún ritual o preparas un altar?

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